sábado, 24 de diciembre de 2011

lunes, 19 de diciembre de 2011

Madrid '11 -lomejordemadrid-

Porque Madrid es ideal tiene un montón de lugares en los que me pasaría horas de mi vida, me dedicaría a recorrer sus calles a cada momento y visitaría todas esas tiendecitas tan monas que hay, pero lo mejor de Madrid en realidad es....

Despertarse y hacer el tonto delante de la cámara sin que nos importe estar en pijama, sin maquillar y con los pelos de punta.



Pasarnos minutos discutiendo quien le pide al transeunte de turno que nos saque una foto y como nos da vergüenza a las dos sacarnoslas nosotras mismas.





Acabar cediendo a que me alisen el pelo pese a saber que al día siguiente va a estar igual de rizo que si saliese de la ducha.


Encontrarse gremlims asalta cocinas.


Y sobre todo pasar tiempo juntas disfrutando de nuestros hobbies favoritos e intelectuales, ya se sabe: marujear, ver revistas, reirnos de las lista de la MTV, criticar, comer, pellizcarnos las bochechas,...


La próxima espero que sea pronto :)

Anne.

domingo, 18 de diciembre de 2011

Madrid '11 -unodenoviembre-

El último día ya había llegado a la conclusión que no me quería ir, Madrid es la ciudad ideal para mi, lo tengo claro. Pero bueno, había que volver a casa, así que nos dimos el último paseo, encontramos la tienda de la que hablo en la entrada anterior, fuimos a la Calle Princesa y entramos en la Fnac, volvimos a la calle Arenal y compré mi termo en el Starbucks de esa misma calle, fuimos a tiendas de souvenirs, ....



Conseguí hacerle una foto medio decente al Oso y el Madroño y hacerme una foto con él, que siempre está lleno de gente.



Y para merendar fuimos a Peggy Sue. Me moría de ganas de ir, adoro los años 50 y sobre todas las cosas la película Grease y todo lo que tenga que ver con esa época y cuando me enteré hace tiempo de que en España había un lugar así me quedé muerta. El local es precioso con la decoración típica del Diner americano y en cada mesa tiene un pequeño jukebox con canciones de la época, hasta el último detalle está cuidado.



Tenía claro que lo primero que quería probar era la Pink Lemonade y, la verdad, me gustó muchisimo más de lo que creía está deliciosa, y después de sopesar todos los postres nos decidimos por el brownie que estaba ríquisimo.

Cuando pagamos la cuenta -Patri invitó- nos regalaron dos chicles de estos que son una bola, de color naranja.

Bueno, después toco irse para casa a terminar de hacer la maleta y despedirme de Sabela y cogimos el metro para Chamartín. Nuestra última cena fue hamburguesas del Burguer King sentadas en el suelo del andén mientras la gente nos miraba -no nos importa, de hecho nos gusta-vy 10 minutos antes de que se fuese el tren pues ya se sabe: abrazo, te voy a echar de menos, más abrazo, etc.



Llegué al día siguiente dos horas después de la que tendría que haber llegado, porque nos quedamos parados en la nada durante muchísimo tiempo, lo que a mi no me pase, así que lo de reenganchar con la universidad no se pudo hacer.

Me muero de ganas de volver, pero como eso no sé cuando será por lo menos no me queda nada para que mi cosita preferida de Madrid vuelva a casa vuelva por navidad -lease con entonación musical-.

Madrid '11 -trentayunodeoctubre-

El lunes después de vaguear, vaguear y ver la MTV, nos pusimos a la busqueda de The Wall una tienda donde hay un fotomatón vintage, sólo queríamos pasar pero fue imposible encontrarlo -resulta que las calles en Madrid puden partirse y a continuación del uno pues puede ir el 54-. Seguimos nuestra ruta turística hasta el Círculo de Bellas Artes para subir a la azotea, la cual tiene unas vistas espectaculares. Intentamos ver el atardecer, pero es que Patri y yo cada vez que quedamos para ver el atardecer se nubla, son cosas que nos pasan. Cuando bajamos ya era de noche y es precioso ver todo Madrid iluminado.



Fuimos por la Calle Arenal donde me quede alucinada al ver un puesto de libros antiguos en la esquina de un edificio. Era muy pequeñito y no podíamos dejar de pensar donde meterían todos esos libros de noche porque esta al aire libre y había un montón. Me quedé enamorada y más al ver una edición super antigua de un libro de Becquer.

Seguimos visitando el Palacio Real, y continuamos hacia un centro comercial que está por la parte de abajo para hacer unas compritas.


Y para merendar, Starbucks. No hay palabras para explicar lo deliciosa que está la cheesecake que tomamos, tenía una pinta tan buena que no llego entera a la sesión de fotos. La acompañamos con un frapuccino de chocolate y otro de fresa que estaban deliciosos y nos dedicamos a marujear por la ventana sobre la plaza que teníamos delante y la gente que pasaba.



Al salir pasamos por la Plaza de España, para entonces la camara ya estaba agotada y no respondía a mis súplicas por hacer fotos decentes. Según internet en el metro hay un chino -de comer- pero nosotras no lo encontramos así que nos cogimos el metro y para casita.


Y aquí viene la parte rídicula del día, las compritas del Centro comercial fueron una mascarilla entre otras cosas. La idea era que fuese verde, pero nos timaron y aquí intentamos no reir porque la mascarilla ya estaba secando y hacer movimientos implicaba unos tirones algo molestos.


Anne.

viernes, 16 de diciembre de 2011

Madrid '11 -trentadeoctubre-

Domingo, y como llevaba mucho tiempo esperando, Rastro, me encantó, iría todos los domingos aunque fuese a pasear, había muchísima gente y un montón de cosas interesantes como los bolsos de vinilo.


Después paseo por lavapiés, que hay una biblioteca que aunque parece en ruinas por fuera está en uso y nos encontramos este reloj tan bonito, me gustó mucho la zona, como para vivir :)


Caminando, caminado llegamos a Atocha, en esta ocasión no tocaba, era hora de comer estabamos cansadas y, además, la anterior vez que visité Madrid le dediqué bastante tiempo y es un sitio que merece la pena visitar, pero otra vez será que esta no tocó.


Y pasamos por el hotel en el que me hospedé en mi viaje de fin de curso de 1º de bachillerato, ains que bonitos recuerdos, en alguno de esos balcones dejabamos los zapatos.


Y, casualmente, va a dar con el Museo Reina Sofía, también en mi anterior visita estuve, recuerdo que un abuelito adorable nos explico con todo detalle los cuadros más concretamente el Guernika, había sido muy interesante y lo habíamos disfrutado muchísimo. En esta ocasión nos pasamos una hora sentadas en un banco pensando en que y donde comer -nosotras somos así-.


Nos decantamos por el Mcdonalds -en nuestra linea- y allí nos pasamos otra hora más arreglando el país. Después nos pasamos por la tienda del Tyssen -no a la tala- y acabamos en la Biblioteca con todas sus estatuas de gente importante a la que en su momento leeré y estudiaré duramente.

Y siguiendo el Hard Rock, con su guitarra de Slash ñam un entrar para salir pero me gustó, bueno al salir vi cosas que prefería no ver pero en fin si es que le llamamos músico a cualquiera.


Y ya volviendo a casa y con una cara de memueroya no pude evitar tomarme mi primer capuccino de Starbucks, muy rico y para que negarlo me hizo mucha ilusión -si, soy una paleta ¿qué pasa?- y café en mano, paseando para casa.



Anne.

jueves, 15 de diciembre de 2011

Madrid '11 -CalleHuertas-

El segundo día que estuve en Madrid cuando salimos del Prado, Patricia se empeñó en que debíamos ir por la calle Huertas que me iba a encantar, como me conoce. Cuando llegamos me quedé boquiabierta, yo no tenía ni idea que la calle estaba llena de fragmentos de las obras más importantes de la literatura española y teniendo en cuenta que mi idea es dedicarme a esto me pareció la idea más bonita del mundo.

Definitivamente cuando me vaya a vivir un año a Madrid -sigue soñando pequeña- quiero hacerlo en esa calle, más concretamente al lado de donde está el poema de Gustavo Adolfo Becquer, ¿quién no querría levantarse, prepararse al café, asomarse al balcón con la taza en la mano y ver su poema en la calle?







Anne.

Madrid '11 -veintinuevedeoctubre-

El sábado me desperté sobre las 10 -esto solo me pasa en Madrid, mi madre estaría orgullosa- así que hicimos café, sacamos el zumo y banquete mañanero, y he de decir que las galletas me salieron riquisimas que duraron dos suspiros.


Pasamos la mañana viendo la MTV -desde ya adoramos los listas donde Britney Spears está abonada da igual el tipo de lista-, pintandome las uñas, vagueando, dandonos amor, etc. Y como siempre -¿que comemos hoy? -Pues, hija, pásame el teléfono del Telepizza que total luego caminamos y lo bajamos.

Cuando conseguimos ser personas nos dirigimos a la Casa de América aconsejadas por Sabela, ya que había algo especial y cuando llegamos nos encontramos con esto:


Al parecer esta es la parte de atrás, pero no nos dimos cuenta y nos conformamos con esto, es precioso y muy original, me encantó, además olía a la típica pelota de Nivea de la playa y es olor a vacaciones, tendría una habitación entraría pocas veces para no agobiarme pero sería maravilloso y aprendería donde están los países y mi profesor de Lingüística sería feliz.

Visto esto, seguimos con el turismo y... miralá miralá viendo pasar el tiempoooo la Puerta de Alcalá imposible no hacer esto, creo que la canté in situ.


Y, por supuesto, la visita obligada al Retiro donde además de ver las barquitas, a los increibles pintores del paseo y pensar que yo no me subo en esas barcas de la muerte que seguros que voy al charco de cabeza, escuchamos una gaita y ¿qué hace un gallego fuera de su tierra? Ser más gallego que nunca así que acabamos bailando y cantando bailaches Carolina bailei si señor dime con quen bailaches bailei co meu amor de camino al Palacio de Cristal uno de mis sitios favoritos de Madrid, con el laguito al lado y los patos y las tortugas, muy idílico todo, me veo yendo a leer en los días de sol y a contarle mis problemas a las tortugas.


Seguimos con el paseo y nos encontramos con el Angel Caído, que nunca lo había visto, pero tiene una expresión un tanto... ¿erótica?


Saliendo pasamos por la calle -¿se llaman calles lo que hay dentro del Retiro?- Paraguay ¡somos guays! para entonces ya estabamos lanzadas con las tonterías y habíamos gastado las bromas inteligentes.

Conocí, hora era, mi futuro lugar de trabajo, donde pondré a trabajar en serio a la gente y no permitiré gañanadas como bacón, muslamen, toballero entre otras aberraciones a la lengua y aunque últimamente este muy en contra el edificio es precioso y fuera hay la escultura de un hombre que por más que yo intenté buscar no sé quien es (por favor que alguien me saque de esta duda), mi querida RAE.


Segunda visita obligada, El Prado si mi madre me llevó con 2 años, vente años después no podía no ir, entramos de día y nos echaron de noche -pero porque cerraban no por escandalo que somos muy educadas-. Visitamos todo lo que pudimos en el tiempo que estuvimos con especial recalco en el Saturno devorando a sus hijos que aunque me da mucho asco, yo lo hago por mi Noe y al Jardín de las delicias que me encanta.





Volvímos por la calle Huertas que me enamoró ¿Por qué? Razón aquí. Y al final nos encontramos un escaparate absolutamente delicioso lleno de tartas y magdalenas con una pinta que se te hacía la boca agua, de hecho, hubo unos minutos en que nos planteabamos que harían con ellas al tenerlas allí y que nos las podían dar. El lugar es una tienda muy pequeñita llamada Francis bakery que además de dulces venden bebidas no muy tipicas como la Coca-cola de cereza -absolutamente deliciosa- e ingredientes para preparar tus propias délicatessens.



Momentos antes o después de hacer esta foto y mientras babeabamos en el cristal un zombie se quedó quieto detrás nuestra. Yo me di cuenta, pero Patri extasiada por los dulces no se fijó y cuando se giró poco más le da un ataque al corazón y luego de risa, lo mejor de todo es que era el dependiente de la tienda que nos había oído comentar la jugada de comernos las magdalenas rancias. Por supuesto, no podía irme de allí sin una magdalena:


Más mona, era roja y la buttercream más deliciosa del mundo, duró dos suspiros y una Coca-cola cherrie, que me bebí en casa tan felizmente -no fui tan feliz cuando se acabó-.

Pasamos por Sol otra vez y nos hicimos la foto con el Km. 0 -Patri no quería porque es una rancia, pero yo le bailé y todo encima-.


Y vuelta a casa otra vez y a dormir que tanto paseo cansa, antes cenita de cosas sanas: fingers de queso, calamares, aros de cebolla, san jacobos,... y a ver Jersey Shore en la MTV, nos llaman las eruditas.


Anne.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Madrid '11 -veintiochodeoctubre-

Hace casi 2 meses que, después de casi 4 años, por fin fui a visitar a mi amiga Patri a Madrid, que es donde actualmente estudia y por lo tanto vive 9 meses al año -y lo que la echo de menos-.

El viaje en sí empezó a las 22.20 del día 27 cuando cogí el tren en Vigo. Todavía me faltaban 10 horas para pisar Madrid y estaba tan emocionada y nerviosa que saltaba por el andén cual niña pequeña. Por fin cuando el tren arranco empezó mi viaje y libros, revistas musica, mi bocadillo de jamón :), cotillear a los vecinos de vagón, intentar dormir, intentar leer a oscuras,... y llegar.

Aunque sabía que estaba en Madrid no me hacía a la idea -estaba medio dormida y sólo veía trenes- y, por fin, una cara conocida mi querida Sabelita había venido a buscarme para que no me prediese y pudiese ir a mis comprassinpatri libre de equipaje así que cogimos la linea azul clarito. Ella se bajó antes y yo seguí mi camino hacia Ikea y Primark -a ver, yo iba a ver a Patri y a hacer turismo pero es que en Vigo no hay y tengo que aprovechar-. Debo admitir que me bajé una parada antes y me perdí un poco, pero lo importante es que llegué ¿no?

Llegué bastante pronto y por lo tanto las tiendas no estaban abiertas, pero la cafetería de Ikea sí y, además, te regalan el café antes de las diez así que allá me fui a desayunar manjares de los suecos:


A continuación me dediqué a pasear de arriba para abajo, a imaginarme viviendo en las mini-casas y a querer comprarlo todo, todo y todo. Al lado de Ikea hay un centro comercial con Primark y allí me fuí -no sé porque me gusta tanto ir si cuando llego me agobio y me quiero ir-. Me volví a perder dentro del centro comercial y decidí volver a casa Patri-Sabela y buscando la salida me topé con el primer Starbucks que había visto en mi vida y de la ilusión tuve que hacerle una foto:


Cogí el metro de vuelta y, como no, me equivoqué de la salida del metro fui a dar a la calle equivocada y todas las indicaciones de google maps que yo había aprendido no me sirvieron de nada y como mi gen masculino me impide preguntar, pues me aventuré a encontrar la calle y la encontré -es en lo único que tengo suerte, mi sentido de la orientación roza la perfección- así que subí y conocí el piso, ains es taaaaaaan mono, pequeñito, si, pero totalmente adorable -vamos que me quiero ir a vivir allí- y mientras esperabamos por Patri nos pusimos a [espacio censurado para que sus padres las sigan queriendo]. Y llegó y vinieron los abrazos, besos, apretones de bochechas, ains cuanto te quiero te he echado de menos, tenía ganas de verte, patricia te estás poniendo pesada, cosiiiita y demás familia. Y lo que sigue a este momento de exaltación de la amistad pues ya se puede imaginar que si te pones al día, que si que comemos, que si buuuf huelo a tren me quiero lavar, etc.

En consecuencia salimos de casa a las mil y para celebrar nuestro recuentro que mejor que unas cañas y si vienen acompañadas mucho mejor, así que nos fuimos al "100 montaditos", y por ir quiero decir pasamos por varios hasta que encontramos uno con alguna mesa libre, pero es que merece la pena -cuentan las leyendas que en Vigo hubo uno y no duró ni un suspiro-. Es un sitio maravilloso que te regala cerveza si compras montaditos ¿que son montaditos? pues un manjar de los dioses con forma de mini-bocadillo del que me alimentaría toda mi vida si no me importase ser la bola de los cuartos de fin de año. Lo malo de este pequeño edén es que hay tantos montaditos que casi resulta doloroso tener que elegir pero al final me decanté por un montadito de crema de queso con salmó y otro de sobrasada ibérica ñam

Me encanta el formato de pedido del local que tienes que rellenar un papelito muy gracioso -me muero de ganas de volver, quiero uno aquí ya-. Al salir de allí fuimos a pasear: Plaza Mayor, Princesa, Sol, Gran Vía,... y vuelta andando a casa. Pasamos por la zona de los cines y teatro y me hizo mucha ilusión pasar por el musical de Joaquín Sabina y me pareció super original el bombín gigante que tiene el titulo luminoso :)


Llegamos a casa muertas y después de la noche en el tren prácticamente sin pegar ojo abrimos el sofá cama y poco más me quedo dormida antes de meterme dentro.

Anne